15.6.98

El poder de las pirámides (EGIPTO)

El Cairo - Egipto, 15/06/98

Mucho calor y caminatas al mediodía al rayo del sol (hay 40 grados, pero se soporta mejor que en India, es un clima seco, no hay ni una sola nube). Hay policías/militares por todos lados, con metralletas por la calle. En el ómnibus tuvimos algunos guardias de seguridad de particular con la uzi bajo del saco. En la puerta de los monumentos mucho control, rayos y detecta metales por todos lados, incluso para entrar al hotel. En el desierto se ven desplegados los Tanques Militares. El Cairo es una ciudad bastante moderna, de contrastes de edificios altos con barrios pobres, pero el control policial se debe a los atentados terroristas (4 millones de turistas al año visitan Egipto).

La ciudad es un caos, no respetan ninguna regla de tránsito y se complica para cruzar la calle. Los egipcios son muy molestos, te quieren vender cualquier cosa. Andan todos con túnicas y pañuelos en la cabeza. Es cierto que ofrecen camellos a cambio de las mujeres del grupo, pero no está claro si es una oferta seria o simplemente una estrategia de venta de artesanías. El feriado oficial es el viernes, pero el domingo cierran algunos comercios cristianos.

Egipto es el Nilo. Hay poco mas allá de sus márgenes. A las orillas del Nilo es donde están las ciudades, con mucho verde, y de repente el paisaje se vuelve desierto, arenoso, es increíble. El Nilo va de norte a sur, por lo que la ribera Este es símbolo de vida (donde hay casas) y la ribera Oeste es oscuridad y muerte (donde están las tumbas generalmente).

Hoy recorrimos las tres pirámides de Giza, y la famosa Esfinge, que conforman la vista típica de este país Africano (el único de ese continente que visitaremos en el viaje). Un país realmente milenario. Hoy 2 millones de personas viven en El Cairo.

Las pirámides están casi alineadas (Keops, Kefrén, Micerinos), y un poco más lejos está la Esfinge, obra que data del año 2400 AC y representa al Faraón (cuerpo de león y cara de hombre, con barba postiza - símbolo de sabiduría - doblada cuando representa a un dios). Todo el conjunto a esta altura está casi invadido por la ciudad que crece, y desde el hotel se puede ver todo. Los turistas siempre sacamos las fotos para el otro lado, donde aparecen las pirámides y de fondo está en infinito desierto.

Pudimos entrar a una de las pirámides, por unos túneles muy angostos y donde hacia mucho calor, mucha humedad, fue impresionante estar ahí adentro. Es increíble estar viendo esas construcciones que tienen miles de años de antigüedad, la perfección con la que fueron construidas y como se han conservado, todo lo que hemos visto en Egipto es así, cuesta creerlo.

También estuvimos en la primer pirámide que se construyo en Egipto (la pirámide escalonada de Sakkara con 69 metros de altura) y en Memphis (fundada en el 3100 AC como primer capital de Egipto) donde vimos la estatua de Ramses II. Los puños cerrados en las estatuas no son por nada simbólico, sino simplemente para que no se rompan los dedos.

Todo en general muy bien conservado (a pesar de las invasiones y los robos), todavía se encuentran los relieves en las paredes que parece que hubieran sido hechos ayer, y algunos conservan un poco de la pintura original. Los que más han sobrevivido, son los que permanecieron muchos años cubiertos de arena. Los franceses (vía invasión de Napoleón) trajeron los primeros mapas y estudios de Egipto.

Antes de empezar el recorrido por el río Nilo, pasamos a comprar esencias, perfumes (Jain Super Store) y "cartuchos". El típico colgante (recuerdo de Egipto) con inscripciones en jeroglíficos. Luego tomamos el tren a Asuán (Cía Wagon Lits), que es como meterse en una novela disfrutando de un viaje de más de 6 horas por la noche en coche-cama.

Cuando hice el lanzamiento del programa de radio desde Montevideo, dije que saldríamos al aire siempre que consiguiéramos un teléfono, y que quizás en algún caso esto no sería fácil, y en tono de broma agregué "en las pirámides por ejemplo no debe ser fácil conseguir un teléfono". Dicho y hecho, a la hora en que debía llamar a Montevideo para salir al aire, estaba en pleno paseo por las pirámides - imposible conseguir un teléfono.

A la semana siguiente estaría de nuevo en El Cairo intentando hablar a Montevideo por teléfono, y lo cómico y anecdótico fue que exigían pagar por adelantado la llamada, indicando cuantos minutos uno pensaba hablar. Completados los minutos pactados el operador de la empresa telefónica se metió en la llamada (hablando en árabe al aire en la radio) indicando que el tiempo había terminado, y que si quería seguir hablando tenía que asomarme de la cabina para pagarle el tiempo adicional.

Algunas palabras más en árabe como para aprender el idioma: "iala" (vamos), "habibi" (amor), "Sabaj el jer" (buenos días).


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